La Hermandad de Jesús de Medinaceli representa en Barajas de Melo la expresión más destacada de la devoción pasionista. Aunque su historia es más reciente que la de otras hermandades de la villa, su arraigo popular ha sido intenso desde sus comienzos.
La imagen de Jesús de Medinaceli llegó a Barajas de Melo en el año 1991. Pocos años después, en 1995, se constituyó formalmente la Hermandad, nacida del deseo de dar culto estable a esta imagen y de organizar en torno a ella una devoción propia dentro del calendario religioso local. Posteriormente, la Hermandad fue erigida canónicamente en 2012, consolidando su existencia dentro de la vida parroquial.
Uno de los reconocimientos más significativos llegó en 2014, cuando la Hermandad fue agregada a la Real y Primaria Archicofradía de Jesús de Medinaceli de Madrid, vinculándose así a una de las devociones cristológicas más extendidas de España. Esta agregación reforzó su identidad espiritual y su conexión con la tradición medinacelense nacional.
La imagen de Jesús, junto con su retablo, andas, estandarte y carroza procesional, fueron donación de Dª Joaquina Bricio de la Osada, figura especialmente relevante en la historia de esta Hermandad. Gracias a esta aportación, la devoción pudo contar con los elementos necesarios para su culto, procesión y presencia pública en las celebraciones religiosas de la villa.
La Hermandad mantiene varias celebraciones importantes a lo largo del año. Entre ellas destaca el besapié del primer viernes de marzo, una de las manifestaciones más características de la devoción a Jesús de Medinaceli. Además, la imagen procesiona en la tarde del Jueves Santo, participa en la procesión del Viernes Santo y celebra la fiesta litúrgica de Cristo Rey.
Sus estatutos actuales fueron reformados y aprobados en 2020, adaptando la organización interna de la Hermandad a las necesidades presentes. Actualmente cuenta con 57 hermanos y es la única Hermandad de Pasión existente en Barajas de Melo, lo que le confiere un papel singular dentro de la Semana Santa y de la religiosidad local.

Recreación de Jesus de Medinaceli
