SIERRA DE ALTOMIRA

La Sierra de Altomira es uno de los grandes paisajes naturales que acompañan a Barajas de Melo. Sus relieves, barrancos, laderas calizas, matorrales mediterráneos y zonas de cultivo forman un territorio de enorme valor ecológico, ideal para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y vistas amplias del entorno alcarreño.

Este espacio forma parte de la Red Natura 2000, la red europea de espacios protegidos creada para conservar hábitats y especies de especial interés. En el caso de la Sierra de Altomira, su importancia es doble, ya que está reconocida como ZEC —Zona Especial de Conservación— y como ZEPA —Zona de Especial Protección para las Aves—. Esto significa que no solo destaca por sus paisajes, sino también por la riqueza de sus ecosistemas y por su papel como refugio para numerosas especies.

La Sierra de Altomira se extiende entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, formando una alineación montañosa de orientación norte-sur. En su paisaje predominan materiales calizos y dolomíticos, que han dado lugar a relieves quebrados, hoces, cañones y barrancos. Esta geología aporta al territorio una belleza áspera y característica, muy diferente de los paisajes más suaves de la vega y del entorno urbano de Barajas de Melo.

Uno de sus mayores atractivos es la presencia de aves rapaces. En este espacio se citan especies como el águila perdicera, el águila real, el halcón peregrino, el alimoche y el buitre leonado. Para los amantes de la observación de aves, la fotografía de naturaleza o simplemente los paseos por paisajes abiertos, la Sierra de Altomira ofrece un entorno privilegiado.

También es un lugar interesante por su vegetación. Encinas, coscojas, enebros, sabinas, matorral mediterráneo, pastizales y cultivos tradicionales forman un mosaico natural y agrario que resume muy bien la identidad del paisaje alcarreño. En sus laderas y caminos se percibe la relación entre naturaleza, agricultura, ganadería y vida rural.

Para Barajas de Melo, la Sierra de Altomira no es solo un espacio natural cercano: es parte de su horizonte, de su biodiversidad y de su manera de entender el territorio. Sus caminos invitan a recorrer el entorno con calma, a descubrir miradores naturales, a observar la fauna y a disfrutar de un paisaje que cambia con la luz, las estaciones y la hora del día.

Visitar la Sierra de Altomira es acercarse a la parte más natural y abierta de Barajas de Melo: un lugar para caminar, respirar, contemplar y comprender la riqueza ambiental que rodea al municipio.

Imagen cedida por el Ayuntamiento de Barajas de Melo: Sierra de Altomira